viernes, 15 de octubre de 2010

" El vino es la más sana y la más
higiénica de las bebidas" Louis Pasteur.

El vino en León es sagrado. Lo ha sido o lo largo de toda
su historia, después de haber dejado atrás a los astures
prerromanos que bebían mayormente cerveza Con vino
se pagaban los multas impuestas por el cancelo y en torno
al vino se arremolinaron los intereses del clero en sus
monasterios y viñedos, fueron reales y controles de cada
corregimiento municipal.
Son vinos, los leoneses, enseñados a beberse pronto, 

 jóvenes,
chispeantes, como ocurre con los caldos de Valdevimbre
y
Los Oteros, cuya uva de prieto-picudo confiere al vino
 una
aguja
gaseada de estimulante cosquilleo y aroma.
Los vinos del Bierzo, sin embargo, son distintos y como
tienen
origen en las cepas francesas que por aquí exiendieron
los monasterios benedictinos, guardan alma de solera
y
envejecen con creciente gusto. Cacabelos y Villafranca
del Bierzo Son sus santuarios, pero desde que
alcanzaron
"denominación de origen" nacen nuevos caldos y
nuevos
altares para un vino crecientemente galardonado.